lunes 5 de abril de 2010

Economía de viaje 1ª parte

Raymon.

Vamos a intentar exponer cuál es nuestra economía de subsistencia para realizar este proyecto. A continuación presentaremos a grandes rasgos cuáles son nuestros principios en este sentido y cómo los llevamos a cabo.

Nos gustaría enfatizar en el hecho que OtraVidaesPosible como asociación de ayuda al desarrollo ONGD, no destina ningún apoyo material ni económico a los participantes que acometen este proyecto. Todos los gastos son costeados íntegramente por cada uno de los participantes. Nadie nos ha regalado nada, y hemos trabajado rigurosamente para afrontar este viaje así como para recaudar suficiente dinero para paliar las necesidades básicas de los más desfavorecidos.

El viaje en bicicleta no sólo reivindica un medio de transporte más limpio y saludable. Perseguimos una manera de vivir más acorde con nuestra naturaleza. Hemos decidido con determinación vivir en un modelo más favorable para el ser humano. Buscamos un escenario más coherente, más natural, al margen de un confort y bienestar impuesto, que ha cambiado “el ser” por “el tener”. Por esa razón, y como en ediciones anteriores, adoptamos lo que nosotros llamamos una “pobreza voluntaria” que aboca principalmente al desarrollo de nuestro espíritu y prescinde de un hedonismo desmedido que consideramos esclavista, y que nos distancia del humanismo que promueve nuestros valores más elevados. Nuestra filosofía permite tomar lo justo y necesario para vivir, reservando nuestro potencial y energías para concebir otros modelos de cooperación y responsabilidad más comprometidos con las diferentes formas de vida que forman parte de nuestro entorno.

No estamos abogando porque este modelo de vida sea duradero y sostenible, sino por una formula más equilibrada que nos permita, al menos durante varios meses, desarrollar nuestras habilidades naturales y tomar conciencia de los problemas que nos rodean.

Alojamiento.

Este proyecto, entre otras muchas otras cosas, promueve la integración y el contacto con las personas. Sin embargo, los resultados son distintos cuando pedaleamos en la península que los que obtendremos cuando crucemos el estrecho. Hemos establecido un presupuesto de 10, 12 euros al día, lo que nos acerca a unos 350 euros de presupuesto mensual. Realmente, esta cifra es una aproximación, ya que existe una ingente cantidad de parámetros que alteran esta ecuación.

Por una cuestión de recursos, los hostales y campings se alternan cada 3 o 4 días de viaje. Podemos seguir esta premisa debido a la inversión realizada en material de campaña. Siempre que llegamos a algún lugar para dormir nuestra primera intención es acampar. No obstante, antes de establecer campamento solicitamos el consentimiento de la Guardia Civil, Policía Local, o en ausencia, del Alcalde de la localidad. Es la mejor manera de alertar a las autoridades de nuestra inusual presencia en los alrededores del lugar. Una vez efectuado este trámite, evitamos las visitas intempestivas debido al aviso telefónico de algún ciudadano asustado.

Hasta ahora hemos sido afortunados. Las autoridades están respondiendo formidablemente. Salvo en tres ocasiones, siempre nos han facilitado alguna dependencia municipal o similar para poder desplegar nuestro campamento. Esto nos permite cumplir con nuestros objetivos, ya que conseguimos acercarnos a la gente, hablar con ellos, además de conocerles un poco mejor. Asimismo, es una ventaja que propicia que podamos difundir el proyecto que estamos llevando a cabo. Los resultados han sido francamente muy positivos, enfatizando que no pedimos limosna ni perseguimos reducir nuestro presupuesto a costa de las personas que nos ayudan. Simplemente cambiamos el suelo de la tienda de campaña por una superficie con techo en la que encontramos más comodidades. Sin embargo, este hecho no altera en absoluto nuestro presupuesto diario.

1 comentarios:

  1. Queremos mas noticias y fotos¡¡¡, espero q vaya todo bien.Saludos y animo¡¡¡

    ResponderSuprimir