Raymon.
En estos momentos no me siento muy inspirado. Es una nueva experiencia para mí viajar acompañado. En los viajes en solitario, el tiempo que dedicaba a pensar y a escribir mis reflexiones, ha sido redirigido a interaccionar con mis acompañantes. Esta circunstancia, ineludiblemente me roba tiempo de introspección. No es malo ni bueno, simplemente es una experiencia diferente que aporta nuevas sensaciones y conocimientos.
Sin embargo, el viaje persigue los mismos principios que en ediciones anteriores. Vivir una aventura OtraVidaesposible no significa estar fuera de la sociedad, ya que fuera de ésta nuestra individualidad es imposible, puesto que necesitamos a los demás para desarrollarnos, expandirnos y crecer. Sin embargo, cuando vivo una aventura OtraVidaesPosible, consigo el espacio y la oportunidad de desarrollarme además de mejorar como persona, puesto que al estar bajo la dominación de otro, me siento privado de la oportunidad de pensar y actuar por mí mismo, que es la única manera de crecer y desarrollar la propia individualidad. La dominación que experimento en la urbe “evolucionada” también asfixia mi capacidad para innovar así como mi responsabilidad y compromiso con la sociedad, llevándome a la conformidad y a la mediocridad. Siento que un fenómeno invisible que no puedo describir empobrece los valores más elevados que más aprecio.
No puedo negar que soy bastante crítico con la sociedad en la que vivimos. Mi objetivo no reivindica prescindir del trabajo, ya que considero inexorable aportar mi granito de arena al colectivo; no soy un antisistema. Encuentro que el trabajo es algo positivo, algo íntimamente relacionado con el hecho de ser persona. El cómo trabajamos marca nuestra conciencia estrechamente relacionada con nuestro trabajo. Sin embargo, en el sistema capitalista actual, el trabajo se convierte en algo fuera de nosotros. Somos extraños de nuestro propio trabajo y por ende, extraños de nosotros mismos.
No estoy de acuerdo con las directrices impuestas "dominar o ser dominado", o el manido lema "cada cual a lo suyo". Por esa razón, nuestra filosofía se fundamenta en el poder de las ideas y la capacidad para que cada uno de nosotros actúe y transforme su vida según lo que consideremos correcto. Y para ello, necesitamos indefectiblemente experimentar en libertad.
Por esta razón, no queremos ningún tipo de freno e invasión de nuestra individualidad; al menos por unos meses. Porque solo en libertad podemos crecer en toda nuestra estatura. Solo en libertad aprenderemos a pensar, movernos, y dar lo mejor de nosotros mismos. Y eso es precisamente lo que estamos haciendo en este viaje. Hacer una inversión en nosotros mismos que revierta en el futuro del conjunto de la sociedad.
Mucha de la gente que nos sigue sabe que esta asociación conjuga la experiencia y el conocimiento de los viajes con la cooperación al desarrollo. Sin embargo, no podemos hacer absolutamente nada por los demás, si primero no lo hacemos por nosotros mismos. En este viaje sentimos la necesidad de desintoxicarnos, de descongelar el cerebro para abstraernos de la indiferencia, el egoísmo y el aislamiento que nos paraliza, y no nos permite actuar con responsabilidad.
Pero la única [patria] verdadera es aquel país donde somos libres para seguir un modo de vida que nos capacite para pasarnos sin [consumir inútilmente] y donde el estado no intente obligarte a mantener la esclavitud y la guerra y otros gastos superfluos que directa o indirectamente resultan del consumo de todo esto. (Henry David Thoreau)
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