sábado 17 de julio de 2010
La poderosa agricultura europea
lunes 7 de junio de 2010
Evento en favor de OtraVidaesPosible
Un héroe invisible
miércoles 26 de mayo de 2010
Agradecimientos Caja Madrid
No puedo fingir que nada ocurre
domingo 2 de mayo de 2010
Seré pobre?
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen silencio, ni pueden comprarlo.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar, como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen el derecho de respirar mierda, como si fuera aire, sin pagar nada por ella.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen más libertad que la libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que viven dramas pasionales con las máquinas.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que son siempre muchos y están solos.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no saben que son pobres.
Galeano, Eduardo.
Saber vivir
martes 27 de abril de 2010
Ultima hora
Perdonad por la ausencia de comentarios. Han existido pequeñas incidencias que han impedido la correcta actualización del blog. Disculpad el retraso.
Este proyecto se había comprometido a incorporar a un nuevo participante por unas semanas. El punto de reunión era Fez, y exigía un aumento en el ritmo de pedaleo que tenía como objetivo que el nuevo participante pudiese disfrutar del mayor número de días con nosotros. La falta de tiempo impidió que pudiéramos elaborar y subir nuevos comentarios al blog.
Por desgracia, el reto fue en vano. Sufrimos una fuerte decepción por las expectativas y esperanzas que teníamos puestas en la persona que se incorporaba. De todas formas, el viaje continúa. La falta de responsabilidad y compromiso hacia el proyecto, también forman parte de este viaje.
En estos momentos estamos evaluando un proyecto de escuelas en el medio Atlas, entre Kjenifra e Itzer. Estamos estableciendo un primer contacto. Sin embargo, este acercamiento nos permitirá conocer las necesidades que existen y conocer la zona para desarrollar un plan de viabilidad. Seguiremos teniendo problemas para conectar a Internet, ya que la zona que evaluamos carece de agua y de electricidad. Subiremos todos los datos referentes a este proyecto en próximos post.



Comentar que durante el primer mes hemos experimentado la desintoxicación del estilo de vida que llevábamos en Madrid. Por esa razón, advertimos que los post que hemos subido recientemente no se prodigan por su positividad. Interpretarlo como una fase lógica del viaje, no como la tónica general del blog, ya que tenemos experiencias maravillosas que relatar.
Suerte a todos y gracias por estar ahí.
Fotos
Mapa de Localización

- Jaraiz de la Vera 60
- Torrejón el Rubio 70
- Helguijuela 59
- Quintana de la Serena 86
- Valencia de Torres 62
- Monesterio 55
- La Granada de Río tinto 60
- Palmar del Condado 75
- Matalascañas 65
- San Lucar de Barrameda 40
- Conil de la Frontera 75
- Tarifa 80
- Negro 46
- Tetuan 35
- Oued Lau 45
- Chaouen 55
- Quazanne 70
- Par-mohamed 80
- Fez 59
- Azrou 91
- Anh Leh 30
- Lago Azigal 55
- Escuela a Itzer 32
- Diaza 81
Una sociedad de fariseos
Muchos ciudadanos hablan de otorgar medios y recursos a los países más pobres para llegar a mitigar las desastrosas consecuencias que están soportando. Con vehemencia, critican a los gobiernos por la pasividad que manifiestan ante las cifras de muertes que, por inanición y otras circunstancias, inundan los periódicos. Algunos promueven con fervor la ayuda comunitaria y la solidaridad con las naciones más afectadas. Sin embargo, y esto es lo más grave, demuestran una subyacente ambivalencia en lo que se refiere al compromiso que postulan. Es decir. Al mismo tiempo que revelan un inquebrantable compromiso individual, continúan indecorosamente sin levantar el pie de la cabeza del oprimido. O lo que es lo mismo, pretenden ayudar a los despojados del sistema pero niegan del modo más abyecto el apoyo al inmigrante que entra en España. Los pobres están viniendo a nosotros. La mayoría de estos depauperados tienen la ciudadanía africana, especialmente los del noroeste del continente (Senegal, Sahara Occidental, Marruecos, etc.), que engañados, se organizan para emigrar a la suntuosa Europa, tierra de oportunidades.
Precisamente, esta difícil decisión de abandono de su entorno está determinada por las misérrimas condiciones de vida que día a día deben soportar, por lo que, su único objetivo se encamina a alcanzar una respetable situación de bienestar para el susodicho y su familia. Porque, lo cierto es que, a ninguno de los que inician el inescrutable y costoso éxodo le produce ninguna satisfacción abandonar su tierra, sus amigos, familia e inmanentes raíces. Si acometen este tipo de audaces designios, no es por mero capricho, sino por la búsqueda incesante que todo ser humano persigue: la felicidad recíproca de su grupo, que indefectiblemente va de la mano de sueños y esperanzas. ¿Es muy distinto de lo que queremos para nosotros mismos?
Mi crítica enfatiza en nuestra falaz preferencia para que se les auxilie. Sin embargo, queremos dispensar una ayuda condicionada, ya que nuestro mayor deseo es que permanezcan allí, en sus países de origen. El primer requisito furtivo que ronda en nuestras cabezas es que no incomoden, que no aparezcan por aquí. Les enviaremos el dinero y así podremos purgar nuestra conciencia. No deseamos que se inmiscuyan en nuestro modelo hedonista de opulento despilfarro. Queremos solucionar el problema de la pobreza condicionándolo al aislamiento absoluto ¿No será más conveniente ofrecer una forma de vida mejor al oprimido, al pobre que está llegando, integrándole en nuestras opulentas sociedades? ¿Qué mejor sistema que el nuestro para mitigar a corto plazo el sufrimiento del falto de recursos? Nos exasperamos porque el dinero que se concede a las ONG no llega a los países pobres, siendo inútil la resolución de sus dificultades. Pues, entonces, ¿qué problema existe en proporcionarles una vida digna entre nosotros bajo el pago justo del sudor de su trabajo? ¿No parece razonable? La solución no está en donar dinero para redimir el sentido de culpa. La solución está en ayudar al audaz inmigrante a integrarse a nuestro sistema. Porque no puedo olvidar que los valientes de esta historia son ellos. Nosotros no somos más que unos cobardes rebosantes de vanidad y arrogancia, que protegidos por un sistema coercitivo generador de desigualdad, nos sentimos entronizados y con derecho a decidir sobre el destino de unos individuos que no conocemos.
El problema es que la hipocresía nos devora las entrañas. En apariencia vamos de modernos arrogando la mediática acepción de tolerancia, pero toda esa verborrea con boca chica está coaligada a una subrepticia actitud insolidaria ¿De qué tenemos miedo. De que nos arrebaten lo que nuestra plutocracia les ha expoliado durante siglos?
Nadie se instala en las vívidas experiencias de un inmigrante, porque si se hiciera, no se pensaría como se piensa. A muchos de los afortunados que creen haber hecho meritos para vivir donde viven, no les vendría mal un trueque de vidas, un cambio geográfico, una experiencia sin duda edificante.
Qué cómodo es criticar cuando, sin elegir, se ha recibido una buena educación; cuando se ha crecido entre amor y comprensión. Donde, gracias a la información se ha podido combatir la endémica ignorancia. Como señalo, los favorecidos geográficamente, o sea, nosotros, partimos de una inicua posición. No tenemos en consideración la falta de recursos del inmigrante y las carencias que éste presenta.
Según datos del Banco Mundial, los inmigrantes que trabajan en España envían a sus países de origen 3.844 millones de euros. Una cifra todavía inferior a la que envían a España nuestros emigrantes: 4.296 millones de euros. Es un dato para reflexionar.
La emigración, como el hambre, es el efecto del subdesarrollo. Sólo se logrará frenar la emigración favoreciendo un desarrollo sostenido en los países pobres.
El instinto de supervivencia en el ser humano es muy superior a cualquier seña de identidad, incluso étnica y familiar. Nadie elige el lugar donde nace, pero sí puede decidir en qué lugar espera satisfacer sus legítimas aspiraciones a vivir mejor, y crear una familia donde sus hijos tengan mejores oportunidades.
¿Demasiados Free Rider?
Un Free Rider es una persona que recibe un beneficio por utilizar un bien o un servicio pero evita pagar por él. Los Free Rider se ven beneficiados por las acciones de los demás, sin ellos mismos cargar con el coste de esas acciones. Es decir, este fenómeno viene a reflejar aquellas personas que por lo general siempre tratan de maximizar su beneficio a costa de los demás e incluso a costa de lo que podríamos denominar el bien común. Asimismo, conlleva en la gran mayoría la inherente actitud de criticar aquello de lo que se está beneficiando.
En economía pública un free Rider es aquel individuo que, por ejemplo, tiene interés en beneficiarse de un bien público, como el alumbrado, internet, la prestación social, la evasión impositiva, etc., pero no está dispuesto a pagar por él. Y cómo consigue el Free Rider lograr su objetivos, pues buscando la aceptación y colaboración de otros pares grupales que propicien la buena reputación de su despreciable postura. Así que no tiene mucha relevancia que te aproveches a la red de internet del vecino, cobres el paro cuando no lo necesitas, o no apoyes causas solidarias vitales, ya que un grupo Free Rider salvaguarda tu reputación.
En los años 80 aparece la teoría de la acción racional. Basada en la "teoría económica de la democracia" de Dawns y en la "lógica de la acción colectiva" de Mancur Olson. Esta teoría intenta explicar cómo las personas buscan maximizar los beneficios y minimizar los costos de sus acciones; cada cual persigue su propio interés y sólo elige cooperar con otro en la medida en que esto lo beneficie: el interés general deja de existir.
En nuestro país, desde que un número muy considerable de españoles comenzó a pensar y actuar como Free Rider, España dejó de evolucionar como una sociedad competente. El apoyo a nuestros falaces gobiernos se intercambia por obtener una ventaja o eludir una desventaja. No es importante que su política soslaye los flagrantes problemas en educación, salud, trabajo, igualdad y solidaridad. Votamos para preservar nuestro absurdo estatus sin pensar en la ausencia de un proyecto común de sociedad que degrada las condiciones de vida de una mayoría.
La fracturación social es una realidad, el mensaje es claro: “sálvese quien pueda”. Seres humanos que deambulan por la ciudad fomentando acciones en su propio beneficio. No hay consenso y colaboración por manifestarnos por las verdaderas lacras que nos aíslan y nos sumergen en la indiferencia. Vivimos un estilo de vida pernicioso que aboga por un capitalismo que solo es posible convirtiendo absolutamente todo en mercancía. Y las personas no somos productos.
Es necesario un cambio de actitud en oposición a un egoísmo que acabará destruyéndonos. No podemos formar parte del problema, porque no invertiremos en el futuro saludable que, por derecho, deberíamos dejar a nuestros hijos.
Lavar la conciencia
Descongelar el cerebro
Raymon.
En estos momentos no me siento muy inspirado. Es una nueva experiencia para mí viajar acompañado. En los viajes en solitario, el tiempo que dedicaba a pensar y a escribir mis reflexiones, ha sido redirigido a interaccionar con mis acompañantes. Esta circunstancia, ineludiblemente me roba tiempo de introspección. No es malo ni bueno, simplemente es una experiencia diferente que aporta nuevas sensaciones y conocimientos.
Sin embargo, el viaje persigue los mismos principios que en ediciones anteriores. Vivir una aventura OtraVidaesposible no significa estar fuera de la sociedad, ya que fuera de ésta nuestra individualidad es imposible, puesto que necesitamos a los demás para desarrollarnos, expandirnos y crecer. Sin embargo, cuando vivo una aventura OtraVidaesPosible, consigo el espacio y la oportunidad de desarrollarme además de mejorar como persona, puesto que al estar bajo la dominación de otro, me siento privado de la oportunidad de pensar y actuar por mí mismo, que es la única manera de crecer y desarrollar la propia individualidad. La dominación que experimento en la urbe “evolucionada” también asfixia mi capacidad para innovar así como mi responsabilidad y compromiso con la sociedad, llevándome a la conformidad y a la mediocridad. Siento que un fenómeno invisible que no puedo describir empobrece los valores más elevados que más aprecio.
No puedo negar que soy bastante crítico con la sociedad en la que vivimos. Mi objetivo no reivindica prescindir del trabajo, ya que considero inexorable aportar mi granito de arena al colectivo; no soy un antisistema. Encuentro que el trabajo es algo positivo, algo íntimamente relacionado con el hecho de ser persona. El cómo trabajamos marca nuestra conciencia estrechamente relacionada con nuestro trabajo. Sin embargo, en el sistema capitalista actual, el trabajo se convierte en algo fuera de nosotros. Somos extraños de nuestro propio trabajo y por ende, extraños de nosotros mismos.
No estoy de acuerdo con las directrices impuestas "dominar o ser dominado", o el manido lema "cada cual a lo suyo". Por esa razón, nuestra filosofía se fundamenta en el poder de las ideas y la capacidad para que cada uno de nosotros actúe y transforme su vida según lo que consideremos correcto. Y para ello, necesitamos indefectiblemente experimentar en libertad.
Por esta razón, no queremos ningún tipo de freno e invasión de nuestra individualidad; al menos por unos meses. Porque solo en libertad podemos crecer en toda nuestra estatura. Solo en libertad aprenderemos a pensar, movernos, y dar lo mejor de nosotros mismos. Y eso es precisamente lo que estamos haciendo en este viaje. Hacer una inversión en nosotros mismos que revierta en el futuro del conjunto de la sociedad.
Mucha de la gente que nos sigue sabe que esta asociación conjuga la experiencia y el conocimiento de los viajes con la cooperación al desarrollo. Sin embargo, no podemos hacer absolutamente nada por los demás, si primero no lo hacemos por nosotros mismos. En este viaje sentimos la necesidad de desintoxicarnos, de descongelar el cerebro para abstraernos de la indiferencia, el egoísmo y el aislamiento que nos paraliza, y no nos permite actuar con responsabilidad.
Pero la única [patria] verdadera es aquel país donde somos libres para seguir un modo de vida que nos capacite para pasarnos sin [consumir inútilmente] y donde el estado no intente obligarte a mantener la esclavitud y la guerra y otros gastos superfluos que directa o indirectamente resultan del consumo de todo esto. (Henry David Thoreau)
Inercia
Raymon.
Me levanto a las seis de la mañana para tomar un bus colmado de aparentes individuos que van a trabajar. Tenemos de todo, pero nuestras caras reflejan insatisfacción y amargura. El conductor ha llegado tarde debido al tráfico, y tiene que recuperar la frecuencia del horario. El vehículo gira con brusquedad en cada glorieta. Me empleo a fondo, pero me cuesta trabajo aferrarme al agarre que recorre el pasillo. Experimento la sensación de ir en un camión de transporte de ganado. A los veinte minutos cambio de medio de transporte, descendiendo a las profundidades de la tierra. Dedico un par de minutos con la esperanza de vislumbrar una sonrisa a lo largo del vagón, pero no tengo éxito en mi cometido. Taciturno y cabizbajo mi mirada se sumerge entre las páginas de un libro. Me pregunto por qué nos empeñamos en vivir a través de los personajes de una novela, una película, o una revista. Siempre he deseado vivir aventuras, acción, riesgo, pasiones, y cumplir algún que otro sueño. Sin embargo, no sé qué extraña fuerza no me lo permite; siento que vivo en una jaula que yo mismo he construido y de la que no puedo salir porque tiré la llave. Lo extraño es que defiendo con obstinación vivir en ella.
Llego a mi lugar de trabajo. Las puertas del metro se abren como el silbato de salida de una carrera. Una multitud desalentada atrapada por un absurdo estilo de vida colma el andén hasta las escaleras que conducen a la oficina. No se escucha ni un susurro, la gente no habla. Sólo puedo oír un monótono pisar, como el vago desfile de un ejército que se dirige a una batalla perdida. Las hordas enajenadas llegan al umbral de sus edificios, haciendo un terrible esfuerzo por emitir un “buenos días”. El estridente sonido de la máquina de café me recibe como cada mañana. Se acabó la luz natural. El interlocutor que tendré las próximas 8 horas me saluda: “Windows se está iniciando”.
Hoy aprenderé muchas cosas interesantes en la hora del café y en la sobremesa. Parece ser que llega una nueva temporada de la serie “Perdidos”. Nuevos episodios de “House” conmocionan a la audiencia. PlayStation establece un nuevo record de ventas. Se murió un tal Miguel Delibes. La lesión de Ronaldo puede que sea muy grave. Media Markt tiene una oferta en televisores y cámaras irrechazable. Europa interviene en la investigación espacial con una inversión multimillonaria. Los científicos anuncian que el hombre no es responsable del cambio climático, pero un grupo de investigadores suecos lo desmienten. Zapatero acusa a Rajoy de desleal, y Rajoy insulta a Zapatero. El aborto es terrible, y los toros son cultura. Los terremotos y las inundaciones se suceden a lo ancho y largo del globo. Como en España no se vive en ningún sitio. La gente se muere de hambre porque sus dirigentes son corruptos. Alguien va a enseñarme cómo estafar a mi seguro y cómo sacarle un móvil nuevo a telefónica.
Han pasado cinco días, es sábado. Me voy de compras. Aprovecharé para comer en el centro comercial y hacer tiempo hasta la hora del partido. Los seis cubalibres del sábado me dejarán dormitando en el sillón el resto del domingo.
Atrapado en el tiempo del éxito, del consumo, y del sin sentido. Es lunes… me levanto a las seis de la mañana…
lunes 5 de abril de 2010
Economía de viaje 2ª parte
Economía de viaje 1ª parte
Vamos a intentar exponer cuál es nuestra economía de subsistencia para realizar este proyecto. A continuación presentaremos a grandes rasgos cuáles son nuestros principios en este sentido y cómo los llevamos a cabo.
martes 30 de marzo de 2010
Entrevistas de radio
Pinchad en los enlaces para escucharlas.





















